La economía verde y la creación de una estructura política para el desarrollo sostenible serán los ejes de la Río+20 que se celebrará los días 20, 21 y 22 de junio en esta ciudad brasileña para lanzar un proceso que concilie la protección del medio ambiente con el crecimiento.
La iniciativa de la economía verde surgió en los últimos años como alternativa a la llamada "economía marrón", de altas emisiones de carbono, y como complemento del desarrollo sostenible, pero los especialistas reconocen que aún no hay una definición clara sobre ese concepto.
"No existe un consenso sobre la economía verde, sobre lo que significa. La economía verde no puede ser un concepto que sustituya al desarrollo sostenible", declaró a los periodistas el negociador jefe de la delegación brasileña en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, André Correa do Lago.
Una definición aproximada es la del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), que lanzó la iniciativa de la economía verde en 2008 concebida como aquella que "es baja en carbono, eficiente de los recursos y socialmente incluyente".
El objetivo es "mejorar el bienestar humano y la igualdad social, al tiempo que reduce significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica".
El concepto de desarrollo sostenible fue citado por primera vez en 1987 en el "Informe Brundtlandt" de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, que lo definió como "aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones".

Lámpara con bulbo de árbol
Lámpara con bulbo de árbol